Origen de las sobrecargas funcionales
Las actividades de alto impacto, el sobrepeso y los malos hábitos derivados de problemas de postura alteran de manera constante la distribución simétrica de las cargas corporales. Con el tiempo, este estrés mecánico favorece la aparición de rigidez articular y dolor articular constante, mermando el funcionamiento fluido de las estructuras óseas.

